Voz ciudadana

Alicia Caballero Galindo

Fin de un cacicazgo

Para pensar en el mañana es necesario ser forjador del ‘hoy’ y para hacerlo se torna indispensable volver la vista al ‘ayer’ es la ley de la vida aprender de las páginas ya escritas…

 

Quiero recordar un episodio por demás interesante de la Historia contemporánea de México; Francisco Plutarco Elías Campuzano, quien fuera el Cuadragésimo Quinto Presidente de México; sucedió a Obregón quien lo respaldara para que el uno de diciembre de 1924, asumiera la primera magistratura de la nación para cubrir su período de cuatro años. Posteriormente, ocupó diversos puestos de importancia nacional como

*Secretario de Educación Pública en 1929.

*Secretario de Guerra y Marina primero en 1920 y muchos años después de 1931 a1932.

*Secretario de Hacienda y Crédito Público entre 1933 y 1934.

El cuatro de marzo de 1929 fundó el Partido Nacional Revolucionario (PNR) antecesor del Partido Revolucionario Institucional (PRI). El PNR fue creado por diversos grupos políticos; generales y caudillos. Y el primer candidato para la presidencia del PNR fue Pascual Ortiz Rubio en 1929.

Plutarco Elías Calles como se le conoce en la historia, nació el 25 de septiembre de 1877 en Guaymas, Sonora; hijo natural de María de Jesús Campuzano; quedó huérfano a los cuatro años y se formó bajo la tutela de su tía materna, María Josefa Campuzano y de su marido Juan Bautista Calles, de quien adoptó su segundo apellido. Desempeñó varios oficios hasta ejercer como maestro de escuela en su estado natal, manifestando desde temprana edad una inclinación por el bienestar de las mayorías y los desprotegidos. En 1912 abandonó su labor docente para ingresar en el ejército revolucionario del general Álvaro Obregón como capitán. Luchó contra el movimiento orozquista y, un año más tarde, participó con las tropas de Obregón en el derrocamiento del presidente Victoriano Huerta. En 1915 alcanzó el grado de coronel por sus destacadas actuaciones militares en la lucha contra Pancho Villa. Ese mismo año, el presidente Venustiano Carranza lo nombró gobernador de Sonora, cargo que fue para él una excelente escuela política. Durante su segundo mandato como gobernador de Sonora, a partir de 1917, promulgó una nueva Constitución para el Estado y diversas leyes agrarias y laborales de marcado corte social. Apoyó el Plan de Agua Prieta con el que Obregón destituyó a Carranza de la presidencia. Tras el asesinato de Carranza, Obregón obtuvo la victoria en las elecciones; el nuevo presidente nombró a Calles secretario de Gobernación, cargo que desempeñó durante tres años (1920-23). Calles se convirtió en el colaborador más estrecho del presidente y en su virtual sucesor. Después del fracaso de la rebelión de los seguidores de Adolfo de la Huerta, Plutarco Elías Calles fue elegido presidente.

La presidencia de Calles se caracterizó por la consolidación y profundización de la revolución mexicana de 1910: reforma agraria, extensión de la enseñanza, construcción de obras públicas, reorganización del ejército… Su política anticlerical lo enfrentó violentamente con la Iglesia católica y sus relaciones con EU fueron ásperas y difíciles, dado su temperamento y sus ideales socialistas.

Una vez concluido su ejercicio presidencial, mantuvo, gracias a su influencia decisiva sobre el partido político creado por él, una voz determinante en la elección de los subsecuentes presidentes, hasta que llegó el turno de Lázaro Cárdenas, quien fue apoyado totalmente por Calles   para llegar a la Presidencia de la República, ya que había identidad en su pensamiento socialista. El uno de diciembre de 1934, asume Lázaro Cárdenas las riendas de la nación. Mientras duró su campaña y elección, aceptó el Maximato de Calles por convenir a sus intereses, sin embargo, una vez asentado en el poder, decidió terminar con la hegemonía política de Calles.

En 1936, después de dos años de gobierno, Cárdenas se cansa de las imposiciones de Calles y un buen día, sin previo aviso, es obligado por Cárdenas a abandonar el país y fue expatriado a San Diego, California, donde el propio Cárdenas decidió que debía vivir. No le faltó apoyo económico para vivir con comodidad y hasta con lujos, pero cortó definitivamente su Maximato con esta acción poniendo fin a toda una época en la historia de la democracia mexicana.

Es indudable que el poder es una droga que cautiva fácilmente; en la historia patria tenemos ejemplos… Porfirio Díaz, dejó un importante legado a México, sin embargo, el deseo de poder lo llevó a convertirse en un dictador. La presidencia de la república, se convirtió en un botín apetecible que llevó a los presidentes a realizar acciones y traiciones que desembocaban en asesinatos de hombres representativos para llegar al poder. En un principio todos tenían intenciones patrióticas y lograron dar pasos importantes en la vida democrática de la nación pero finalmente y cometieron actos antidemocráticos…

Plutarco Elías Calles, dio un paso trascendental en la democracia mexicana; sostenía que las instituciones democráticas estaban sobre los intereses individuales. Creó un partido que sería el antecedente del PRI, sin embargo, fue cautivado también por EL PODER, que los hace perder la perspectiva, hasta que Cárdenas puso fin a su Maximato con la decisión de desterrarlo. A partir del Gobierno de Lázaro Cárdenas, se puso fin al cacicazgo político para que predominara la voluntad de las mayorías en las decisiones electorales futuras. Es de suma importancia que en la actualidad se aprenda de los pajes históricos vividos para no repetir errores.

No cabe duda que la historia de México, representa un libro abierto QUE ES NECESARIO LEER CON DETENIMIENTO para crecer saludablemente como país y no entregar nuestra dignidad a cambio de “espejitos frágiles” como en otros tiempos.