Ejerciendo el poder

EDUARDO NARVÁEZ LÓPEZ

Cada seis años en nueve estados de la República, sus respectivos gobernadores entregan el poder a sus sucesores electos tres o cuatro meses atrás; lo mismo sucede en otros doce estados al siguiente año. En todos ellos se dan escenas semejantes: Al término de la ceremonia, el que acaba de entregar es acompañado cuando mucho por cuatro de los que fueron sus colaboradores; dos de los cuales se despiden de él en la puerta de su casa y los otros dos lo acompañan a comer, a tomar unas copas y hacer breves comentarios.

-Te dejo, compadre, tienes que ultimar los detalles para tu viaje de vacaciones a Europa con la familia

El nuevo gobernador Raúl Reyes Roa pronunciaba su discurso de toma de posesión. Elaboró su programa de trabajo de acuerdo con las demandas que el pueblo le planteó durante su campaña, y a los estudios que, para ganarse un puesto, le presentaron amigos, conocidos, políticos o funcionarios del gobierno anterior.

-¿Qué opina, ingeniero Bracamontes, de las demandas de los campesinos de las serranías al noroeste del estado para que se construyan ramales a seis de las veinte comunidades, con lo que lograran llevar sus implementos de trabajo y fertilizantes y distribuyan sus cosechas a los mercados?

-Aquí le traigo un estudio socioeconómico y a la vez una contrapropuesta. Los podrá analizar en detalle después. En síntesis concluyo que siendo no más de diez mil habitantes repartidos en esas 20 comunidades, cuyas cosechas no pasan de costar al mayoreo los diez millones de pesos, no justifican la inversión en la construcción de 40 kilómetros de terracería que solicitan. En lugar de desviar esos fondos, es necesario utilizarlos en la construcción de carreteras hacia los emporios de algodón y sorgo al norte del estado que requieren 400 kilómetros de carreteras de primera para transportar dichos productos con un valor de cinco mil millones de pesos.

-¿Y usted qué dice al respecto, ingeniero Buenrostro?

-Yo opino que no hay punto de comparación entre esos dos requerimientos: los campesinos al tener asegurada la venta de sus productos por la oportuna distribución de ellos, podrán reinvertirlos utilizando poco a poco el resto de sus áreas improductivas que son hasta diez veces mayor que las sembradas, las cuales sumarían en el corto plazo ventas por más de 50 millones de pesos anuales y después de diez años, 500 millones de pesos anuales. En cambio los terratenientes lo que quieren son avenidas de concreto dentro de sus gigantescos campos, como las que tienen los consorcios agrícolas del noroeste del país, solo que aquellos las autofinancian. Estoy ojeando el estudio presentado por Bracamontes en un grueso volumen y veo que para sufragar la construcción de carreteras se solicitaría un préstamo por miles de millones con intereses de agiotistas. Además aquellos pagan salarios por cada hora trabajada que a veces se asemejan a los pagados en los Estados Unidos. Sin necesidad de mucho estudio, esto que estoy diciendo lo planteo en cuatro cuartillas.

En uno de los 19 foros de consulta popular bajo el lema de “Que el pueblo hable”, que organizó el coordinador de la campaña Atilano Mendoza sobre el tema de la Administración de justicia y la Seguridad, hubo necesidad de llamar a la policía, toda vez que se armó un buen margallate, que empezó cuando se discutía de justicia social, los derechos de las personas a tener una educación, una justicia legal pronta y un trabajo justo y bien retribuido:

-¿Y cómo podremos acceder a nuestros derechos si los tribunales tienen rezagos de años? ¡Ah, pero eso sí, cobran sus sueldos puntualmente! ¡Y qué sueldos!–, expresó uno de los asistentes.

-Cierto, propongo que por cada uno de los asuntos rezagados se les descuente determinada cantidad–, propuso otro.

Uno de los ponentes (seguramente magistrado, por la defensa que hizo de éstos), dijo: “Los señores no tienen idea de las múltiples instancias que se derivan de las demandas y hay que analizarlas con sumo cuidado. Si jueces, magistrados y ministros están bien pagados, será difícil que sean sobornados.”

-¿Y quien dijo que hay que compensar con sueldos elevadísimos la obligación que tienen de desempeñarse con honradez? Siendo así voy a solicitar a mis superiores en la dirección de gobierno donde trabajo que me aumenten el sueldo, debido a que me conduzco con honradez atendiendo en ventanilla; que no le pedí un quinto a fulano de tal por tramitarle rápido su permiso; que no establecí cuotas a mis subalternos sutano, merengano y perengano,por cada trámite recibido, y que no salpiqué a mi superior, licenciado equis.

Todos hablaban a la vez, moderador, ponentes y asistentes: “Sí es cierto, yo conozco a un juez que…”, “Hay que reportar a ese burócrata cínico”. “Déjenlo que haga su luchita, tiene que resarcirse de lo que le dio al sindicato por su plaza”… “Orden en la sala o llamo a los de seguridad, orden… orden”, clamaba el moderador.

Atilano se hizo chiquito; disimuladamente hizo como que tenía urgencia de ir al baño, se escurrió y desapareció por completo.

El futuro gobernador fue informado ampliamente no sólo de los hechos, sino también de las posibles enmiendas al presupuesto en lo referente al gasto corriente o sea la adquisición de bienes y servicios que se lleva el 85 por ciento, quedando sólo el 15 por ciento para inversión u obra pública. Los presupuestos destinados al poder judicial se incrementaron sustancialmente a nivel federal, por lo que tuvieron su réplica a nivel estatal. Una disminución a los salarios de jueces y magistrados traería como consecuencia que se incrementaran los índices de corrupción en la administración de la justicia. En la reunión con sus colaboradores para tratar este asunto el licenciado Raúl Reyes propuso una disminución del 30 por ciento en los salarios de los mandos medios y superiores, los cuales se repondrían poco a poco. El impacto inicial en el pueblo sería favorable, ya luego controlarían a los medios de información para que no difundieran las reposiciones.

Raúl pidió a su secretario Orbelín y a su compadre Pánfilo Romero, economista competente y brazo derecho en todos sus encargos, que se quedaran para tratar en privado este asunto del presupuesto.

-¿Cómo ven a Atilano para que repita en la Secretaría Administrativa? Se ha rajado el alma en la campaña y ha llevado a la práctica ideas para ganar el voto. Trae unas ojeras por tanto desvelo.

-Es cierto que se desvela; pero no haciendo planes para la campaña sino desvelándose con el nuevo secretario administrativo del gobernador para arreglar la suciedad y desvíos millonarios que efectuó durante su administración–, aseguró Romero. Ten por seguro que si él fuera el elegido, no dudaría en inventarte entuertos hasta meterte a la cárcel. Cuando llegaron los dos a las finales, él, indiscriminadamente te difamó hasta que le paró el alto el gobernador. Si una vez te traicionó lo volverá a hacer. Mételo a la cárcel.

-Sí, yo también me enteré de todo eso –agregó Orbelín.

-Obrar en esa forma comprometería al gobernador y no me gustaría por el apoyo que me brindó y que influyó en parte para que se diera mi candidatura. Atilano, al no obtener una cartera, optará por exiliarse y desaparecer como lo hizo en el foro de consulta. Sean discretos, a nadie digan lo que tratamos. Conviene que Atilano crea que ignoramos su traición, para que continúe organizando las jiras y concretando sus buenas ideas.

El gobernador comunicó a Raúl que a dos meses de la entrega ya había acabado de desocupar la casa de gobierno, por lo que él y su esposa podrían mandar hacer las adecuaciones o modificaciones a su gusto. Lo primero que hizo Raúl fue retirar de su despacho los libros sobre ingeniería y una parte de los relativos al derecho que ya eran obsoletos. Al ojearlos observó que algunos tenían las páginas pegadas; pero forrados de finas pieles, muy presentables. En su lugar colocó los que trataban la economía, sobre todo de México y sus problemas económicos, gran parte de ellos los había tenido como textos en su facultad.

El día de la entrega pronunció un discurso muy optimista, el cual concluyó con el siguiente párrafo:

“Mi gobierno no tendrá otro fin que el servir a mis conciudadanos, entregando en todo lo posible mis esfuerzos por brindarles una justicia legal ágil y una justicia social, de tal forma que los trabajadores tengan mejores salarios y un trato digno, y las nuevas generaciones de jóvenes puedan tener acceso a los trabajos para los cuales se prepararon. Para ello se crearan nuevas plazas en el gobierno y haremos inversiones cuantiosas en carreteras que nos comuniquen y transportes los productos agrícolas e industriales; al mismo tiempo se crearan fuentes de trabajo, todo lo cual hará que nuestro estado sea ejemplo para los demás de dinamismo y bienestar.”

Finalmente rindió su protesta. “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución… la particular del Estado… desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Gobernador… y si así no lo hiciere, que el pueblo me lo demande.”

 

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