José del Carmen Perales Rodríguez

El sector restaurantero de la zona fronteriza es hasta ahora el más beneficiado por el incremento en el precio del dólar, situación que atrae a quienes habitan en la frontera sur de Estados Unidos porque aprovechan que prácticamente la comida está al dos por uno.

Rosa María López Pérez, presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), aclaró sin embargo que la parte negativa de esta variación cambiaria impacta en el precio de las materias primas y el equipamiento.

“Definitivamente en lo que es la frontera ya se han comenzado a ver beneficios por parte de los socios, porque los habitantes de la frontera sur estadounidense pasan a territorio mexicano para realizar diversas actividades y además aprovechan para comer”, comentó.

López Pérez explicó que esto se debe a que dada la actual paridad peso-dólar prácticamente comen dos personas por el precio de una, comparativamente con lo que deberían pagar en los Estados Unidos en algunos casos.

“En esto también tiene mucho qué ver la promoción turística que ha venido haciendo el Gobierno del Estado, pues ha permitido que tengamos más visitantes extranjeros y que también nuestros paisanos nos vengan a visitar”.

En cuanto a los efectos negativos, la dirigente estatal de los restauranteros se refirió a los precios de los insumos y del equipamiento, rubros en los que dijo sí les ha pegado porque algunos de los artículos precisamente dependen del precio del dólar.

Por lo que hace los empresarios restauranteros del resto del estado, López Pérez agregó que desde hace algunos años “le estamos apostando al consumo regional, al mercado interno, para no estar dependiendo tanto del turismo extranjero”.

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