DALLAS, Texas, febrero 24 (Notimex)

México logró saldar en su totalidad el adeudo de agua que tenía con Estados Unidos para el pasado ciclo de cinco años, bajo los términos del Tratado de Aguas de 1944, informó hoy la sección estadounidense de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).

La institución binacional, responsable de la aplicación de los tratados de limites y aguas entre los dos países, precisó en un comunicado este miércoles que “México ha entregado suficiente agua a Estados Unidos para cubrir la deuda de agua del Río Bravo”.

La deuda se había ido acumulando durante el último ciclo de cinco años de entrega de agua que finalizó el 24 de octubre de 2015.

Desde entonces, México ha entregado agua a Estados Unidos para pagar la deuda, haciendo la última entrega el 25 de enero pasado de acuerdo con un análisis de datos llevado a cabo en febrero, precisó la CILA.

Bajo los términos del Tratado de Utilización de Aguas de los Ríos Tijuana, Colorado y Bravo, firmado en 1944, México está obligado a aportar cada año una tercera parte del agua que le llega al Río Bravo a través de seis afluentes ubicadas de lado mexicano.

De esa forma la aportación total es de cuando menos un millón 750 mil acres pies de agua cada ciclo de cinco años.

Por su parte, el tratado compromete a Estados Unidos a ceder a México 1.5 millones de acres pies del agua del Río Colorado.

Un acre pie de agua equivale a un millón 362 mil litros, la cantidad necesaria para cubrir 0.4 hectáreas de tierra con un pie (33 centímetros) de profundidad de agua.

El ciclo de 2010-2015, que concluyó en octubre pasado, terminó con una deuda para México de 263 mil 250 acres-pies de agua, que representaba el 15 por ciento del total de cinco años.

El tratado exige que toda la deuda que exista al final de cada ciclo se deberá pagar en el siguiente ciclo. México logró liquidar totalmente el adeudo de agua en los primeros tres meses del nuevo ciclo.

“Este éxito es un ejemplo de la cooperación que ya existe entre Estados Unidos y México para hacer frente a las necesidades de agua de los dos países”, dijo el comisionado de la sección estadounidense de la CILA, Edward Drusina.

“Deudas de agua pueden a veces ser inevitables, pero todos los dueños de agua a lo largo de nuestra frontera común necesitan tener notificaciones anuales de la cantidad de agua que pueden esperar recibir el próximo año con el fin de planificar en consecuencia”, indicó.

En ciclos anteriores, a principios de la década del 2000, una serie de prolongadas sequías en el norte de México, impidieron a ese país cumplir a tiempo con sus obligaciones, acumulando una deuda de agua que generó fricciones con los agricultores del sur de Texas y sus representantes políticos.

México, sin embargo, pudo liquidar la totalidad de sus adeudos al ceder las sequías y cumplir con sus compromisos anuales de liberaciones de agua.

 

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