UAT, calidad para todos

José del Carmen Perales Rodríguez

Escatimarle por cualquier razón el reconocimiento al cambio que, para bien de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, ha traído la administración rectoral de Enrique Carlos Etienne Pérez del Río es tanto como desconocer el quehacer dentro de la institución a pesar de las vicisitudes que le ha planteado la sostenida reducción del presupuesto federal para este las universidades públicas.

Ayer, en su segundo informe, el Rector desglosó los logros que en materia de academia e investigación, así como de sustentabilidad, se han cosechado a lo largo del 2015 y que le han bastado para comenzar obtener reconocimiento nacional e internacional, que instantáneamente se refleja en las nuevas generaciones de profesionales que está entregando a la sociedad que es con la que tiene en principal compromiso.

Forjado en las aulas primero y después como forjador de varias camadas de excelentes profesionales y ahora destacados personajes de la vida pública de la Ciudad, el estado e incluso del país, el rector Etienne Pérez del Río sabe, como se dice coloquialmente, dónde le duele y qué necesita la UAT para elevar la calidad académica y por ende su prestigio.

Los datos duros son aún más duros para quienes no han podido revalidar canonjías y privilegios, sobre todo cuando se habla de certificaciones y acreditaciones que salen de entes especializados externos e incluso internacionales, porque aquí el tema es el avance no la comparación, hacer notar a la administración rectoral actual como parteaguas, antes de y después de.

En su mensaje Etienne Pérez del Río resaltó entre otros beneficios académicos para la comunidad universitaria, haberse duplicado el número certificaciones internacionales que pasó de siete a 14, lo que ubica a la UAT como la única, entre todas las universidades públicas y privadas de México, que cuenta con 14 programas acreditados internacionalmente.

En el mismo terreno de la academia resalta la acreditación del 90 por ciento de los programas de licenciatura, que aglutinan a 94 de cada cien estudiantes de todas las escuelas y facultades que suman una matrícula de alrededor de 40 mil alumnos.

Eso es en cortito porque existen más logros que han permitido ubicar a la Universidad como pilar importante en la formación de recursos humanos con perfiles enfocados a la Reforma Energética, que si bien ahora pasa por factores internacionales por una pausa, no significa que ha quedado sepultada y las planeaciones truncas.

Sin embargo, lo mejor de todo es que como nunca antes la UAT ha salido al encuentro de quienes conocían muy poco o de lejos la labor que realizan docentes e investigadores, hoy la Universidad ha mostrado qué está haciendo, en qué está trabajando y para beneficio de quienes. Está inmersa en una dinámica de apertura de puertas, de vinculación y de entrega a su misión de formar generaciones con valores.

APUNTE.- Andar haciendo desmentidos y desvirtuando información que oficialmente nunca se va a conocer, comparativamente equivale a desinformar y dejar que este tipo de fenómenos crezca a pesar de que la autoridad está en igualdad de capacidad para precisar lo que sucede en nuestra Ciudad y en todos los municipios.

Salir a aclarar a pesar de contar con datos fidedignos fue lamentablemente tardío, máxime cuando el último alertamiento vía redes sociales (Twitter) se dio hace once días, mientras en los días álgidos enmudeció la cuenta oficial ocasionando que personas sin escrúpulos aprovecharan ese vacío informativo.

La esperanza, insisto sobre todo de los victorenses, es que esa experiencia haya quedado como enseñanza y que se deje de lado el pudor electorero, para que no haya necesidad de reconocer que la rumorología era algo así como el refrán que dice: Entre broma y broma la verdad se asoma.

PENDIENTE.- Habrá qué ver si en el muy corto plazo, pues los números difícilmente mienten, la Contraloría del Estado aclara quién es el culpable del cuartelazo policiaco. Doña Gilda.

Aquí los veo, leo y escucho: @JosdelCarmenPR / [email protected]

 

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