Samantha Rocha

La humanidad siempre ha estado en constante cambio, cada día hay más avances en la ciencia, en la medicina y por supuesto en la tecnología, pero ¿hasta qué punto dejamos que esto nos absorba?

Esta es la advertencia, que la maravillosa obra “La cajita de memorias” hizo a sus espectadores, el pasado 26 de febrero en el Centro Cultural Tamaulipas (CCT), invitándoles a recordar cómo era la vida antes, haciendo uso únicamente de cajas de cartón y mucha creatividad.

“Antes, salíamos a jugar a la calle sin miedo. Antes, todos se quedaban a la sobremesa… antes”. Y con estas frases dio inicio la bonita puesta en escena, donde un grupo de talentosas chicas revivieron todo aquello que solíamos hacer antes de que la tecnología invadiera nuestras vidas.

Lograron transportar a los presentes, varios años atrás invitándolos a recordar las increíbles historias que solo los abuelos sabían contar y esos años donde una caja de cartón, podía ser cualquier cosa que la imaginación permitiera, desde una casa hasta una nave espacial.

Fabiola Escobedo, quien pudo disfrutar la presentación, nos compartió la nostalgia que le transmitió la historia, pues para ella lo más importante que tiene una persona es el poder de su imaginación.

“El mensaje es espectacular e impactante, te invita a rescatar el significado de ser niño otra vez”, finalizó.

Y en esto precisamente se inspira la directora Alexandra Benavides, en los recuerdos de cuando solía escuchar a su abuelo narrar maravillosas anécdotas.

“La cajita de memorias, es una combinación de varias historias contadas a las pequeñas del elenco, por sus abuelos y de mis propias memorias”, compartió Alexandra.

Es una obra fresca y original, pues no solo tiene un gran mensaje para los niños, sino que invita a los adultos a reflexionar un poco sobre aquellas costumbres y valores que se han perdido con los años.

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