Semillas para la paz

Libertad García Cabriales

No hay camino para la paz. La paz es el camino

Gandhi

 

Ya lo dijo Gandhi: si vamos a enseñar el significado de la verdadera paz en este mundo, tendremos que empezar con los niños. Considerado el mayor pacifista de la historia, Gandhi sabía que la solución a nuestros problemas está en la base, pues en la infancia se construye el destino de las personas. Bajo esa premisa, en Tamaulipas diseñamos un festival cultural que superó todas nuestras expectativas: “Semillas para la paz. Festival de Arte para niños”.

Un sueño que hace algunos meses fuimos acariciando, hasta alcanzar, gracias a todos los participantes, resultados maravillosamente sorprendentes. Semillas que se fueron esparciendo en ocho municipios y llenaron de alegría los teatros, museos, plazas, escuelas, calles. Con talleres, visitas guiadas, exposiciones, conferencias, teatro, circo aéreo, pantomima, conciertos, cine infantil y mucha lectura, nuestro festival sembró esperanza en el acercamiento de los niños al arte y la cultura. Una apuesta por el desarrollo cultural de nuestros niños con todo el respeto que se merecen como personas fundamentales en este presente nuestro, y también para el futuro, en cuyas manos será moldeado.

Para destacar la Muestra de Teatro para Bebés. La primera en su género en nuestro país con la presencia de tres compañías mexicanas especializadas en la primera infancia. Difícil describir lo que sucedió dentro del bello teatro Amalia que por vez primera recibió la inocencia y las sonrisas en tres días consecutivos con obras para bebecitos. Emociones y sensaciones reflejadas en las pequeñas caritas y por supuesto en sus padres quienes los acompañaron en la fascinante experiencia. Muestra que además se complementó con talleres y conferencias para quienes se dedican a las actividades culturales para niños.

En la certeza que son los niños quienes más pronto de lo que pensamos estarán con el timón en la mano, nuestro festival Semillas para la paz, buscó hacerles ver lo esencial. En tiempos de distractores poderosos, cuando las pantallas y el consumismo los atrapan con garras más feroces que las del lobo de los cuentos; nosotros buscamos que se vean en el espejo del arte y que a través de ello aprendan del diálogo, la solidaridad y la empatía.

Y en la siembra de la esperanza, contamos con la colaboración del grillito cantor. En la maravillosa participación del Colegio San Juan de Matamoros y de la Orquesta del Espacio Cultural Metropolitano de Tampico, Cri-Cri hizo las delicias de los niños con las entrañables canciones que como el grillito, le hablan a nuestra conciencia. Las sonrisas en los rostros, los aplausos y la alegría nos hicieron reafirmar que a nuestros niños les viene muy bien Cri-Cri. La siembra de la paz a través de melodías que nos recuerdan que todos estamos enlazados y que lo más bello no está en lo que compramos, sino en lo que somos capaces de compartir, de dar, de amar.

La exposición de la talentosa Verónica Vázquez con ilustraciones de cuentos en la bella Pinacoteca Tamaulipas es otra muestra del floreciente arte para niños. Exposición que dio marco a la inauguración del Festival a cargo de la presidenta del sistema DIF Tamaulipas: Pilar González de Torre, quien con sensibilidad admiró junto a los niños cada cuadro exhibido. También tuvimos teatro hecho por niños para niños bajo la dirección de Alexa Benavides, gozosa pantomima con el grupo Espejos y fascinante circo aéreo.

Y en la siembra no podían faltar los libros como mejores compañeros de los niños. Mucha lectura con cuentacuentos y nuestros amigos de Círculos de Lectura que recorrieron parques y plazas demostrando que la palabra sigue siendo la mejor herramienta para el diálogo y también para la alegría. En Estación palabra de Nuevo Laredo, en la Bebeteca de Tampico, en el Festivalito del Mante, en la mágica Tula, los libros y la música abrieron miles de posibilidades para los niños.

Las visitas a los Museos Tamux, Regional de Historia y Museo de Arte Contemporáneo de Matamoros fueron parte sustantiva del festival al mostrar a los niños en talleres y recorridos, todo lo grande que es Tamaulipas y todo lo que nuestros artistas hacen y significan. En el Parque Cultural Reynosa los niños también abrieron surco en la siembra de paz a través de la cultura. En suma, los niños fueron los protagonistas en una semana de festival maravilloso auspiciado por el Gobierno de Tamaulipas y la Secretaría de Cultura, además de contar con el valioso apoyo de padres, maestros, artistas y el siempre generoso equipo ITCA.

Estamos ciertos que la paz nace en el corazón de cada persona y los niños son siempre primero. Todos tenemos niños cerca. Empecemos con ellos a sembrar la semilla de la paz. Aún estamos a tiempo. Nos va la vida en ello.

 

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