Darán asilo y trabajo a cubanos varados

Darán asilo y trabajo a cubanos varados

Rogelio Rodríguez Mendoza.-

El Instituto Federal de Defensoría Pública, (IFDP), está tramitando visas especiales a cientos de cubanos varados en la frontera de Tamaulipas  para que puedan radicar y trabajar en México.

La delegada del IFDP, Esther Celina Arjona, no pudo precisar cifras de cuantos cubanos están en esas condiciones, pero señaló que “lo que sí puedo asegurar que es son cientos”.

Se trata de migrantes que llegaron a la frontera tamaulipeca con la intención de cruzar a Estados Unidos, amparados en llamada “Ley de Pies Secos, Pies Mojados”, que permitía a los cubanos conseguir asilo legal en la Unión Americana.

Sin embargo, dicha ley fue eliminada a partir de cero horas del 12 de enero pasado, lo cual dejó sin oportunidad de acceso al vecino país a cientos de cubanos que arribaron ese día y que han seguido llegando con posterioridad.

Celina Arjona detalló que ante la situación a la que se enfrentan esos cientos de cubanos, se optó por iniciarles el trámite de una visa de migrantes que les permitirá vivir y trabajar en México, hasta que decidan su futuro.

“Habrá quienes querrán regresar a su país pero seguramente otros muchos preferirán vivir y trabajar en México. Por eso la idea de legalizarles su status migratorio para que tengan una certeza jurídica” detalló.

Confió en que la resolución de la petición de visa será resuelta en breve por el Gobierno federal.

Muchos de los migrantes varados trabajaban en Venezuela o en otros países, como representantes de Cuba, y desertaron para buscar ingresar a Estados Unidos, donde la mayoría tiene familiares, pero desafortunadamente llegaron tarde a la frontera porque la ley que les garantizaba el asilo político había caducado.

Muchos de los cubanos siguen viviendo en la Casa del Migrante de Nuevo Laredo, o en viviendas rentadas cerca del puente internacional Las Américas, con la esperanza de que el Gobierno de Donald Trump, reactive la Ley Pies Secos, Pies Mojados.

Para llegar hasta la frontera tamaulipeca, los migrantes tuvieron que cruzar al menos diez países y sortear peligrosos ríos y selvas, además de la inseguridad de naciones como Honduras y Salvador.