Punto por Punto

Con la Iglesia hemos topado

Mauricio Zapata.-

Hace unos días se llevó a cabo en el Congreso local una sesión con diputados infantiles, quienes se tomaron muy en serio su papel y hasta presentaron iniciativas.

Hubo una que me llamó la atención. Tanto por el tema, como por el hecho de que lo hayan boletinado. Me refiero a una iniciativa para que se apruebe en Tamaulipas el matrimonio igualitario y que se les permita a ese tipo de parejas poder adoptar.

Me llama la atención que se haya destacado en un comunicado oficial tomando en cuenta que quien domina el parlamento estatal es el Partido Acción Nacional (PAN) y los de esta bancada se han pronunciado abiertamente por el “no” a ese tema.

Lo otro, es lo que opinan los niños.

Cuando se ha dado el debate, quienes se oponen a que haya adopción y matrimonios igualitarios argumentan que es por lo que vayan a pensar los niños.

En una mesa de debate en la que participé no hace mucho sobre ese asunto, alguien comentaba que si un niño era adoptado por un matrimonio gay, iba a tener problemas de bullying en la escuela, ya que el resto de los chamacos se burlarían de él por tener o dos papás o dos mamás. Yo le decía que entonces nos preparáramos mejor para aceptar a las familias “no tradicionales” y educar a nuestros hijos para que no se burlen de un compañero. Pero me dijo que no, que yo estaba mal.

Decían las voces contrarias que las autoridades no tienen por qué decidir por los niños, es decir, que si ellos no querían papás gays, entonces que no se permitiera.

Pero una vez más pensábamos por los niños sin pedirles si quiera su opinión.

Hoy, los infantes nos dan el claro ejemplo que por ellos no hay bronca en ser adoptados por una pareja gay, o bien, no tendrían ningún problema en tener un amigo o amiga cuyos padres fueran los dos del mismo sexo.

Fue la alumna Kaila Macarena Tuexi Martínez, que al hacer uso de la tribuna ese día en el Salón del Plenos del Congreso estatal, destacó que las parejas del mismo sexo han sido limitadas a vivir una vida plena, al negarles la posibilidad de adoptar un infante.

“Una pareja del mismo sexo conoce de responsabilidades y necesidades que llegan al formar una familia, por lo que ellos saben lo que hacen y por eso solicitan la adopción. Impedir que un niño tenga una familia fundándose únicamente en la orientación sexual de una pareja representa una restricción inaceptable a sus derechos”, enfatizó.

Así lo dijo, ¿cómo la ven?

Que gran lección para aquellas mentes retrógradas y pretéritas que siguen fundamentando su vida y esencia en un libro escrito hace más de mil 500 años y que se le atribuye a un Dios que nadie ha visto y por lo tanto nadie conoce, es decir, a un ser que no existe.

Hoy los niños nos dan una prueba de que las cosas pueden cambiar y que, son otros los que se niegan a aceptar ciertas modificaciones que ha tenido la sociedad.

Bien por los pequeños.

Bien por el propio Congreso, que a través de su área de prensa no escondieron el tema en el comunicado oficial.

Veremos ahora sí la bancada mayoritaria, es decir, el PAN pone una vez más el tema en la mesa. De hecho, hay una iniciativa pendiente del perredista Jorge Valdez Vargas que bien, pueden fortalecer.

Y ustedes, señores de la Iglesia, no se espanten. Según cifras de la Unesco, sólo el 1.4 de la población mundial es homosexual; no crean que si permiten los matrimonios igualitarios todo mundo correrá a salirse del closet y volverse gay, no, no sean ignorantes, cerrados ni cuadrados.

Me parece que seguirá siendo un tema polémico y complicado. Es un tema políticamente complejo. La Iglesia sigue pesando y muchas religiones manipulando a sus fieles, así que no creo que se atrevan, al menos no, en un corto plazo.

Lo que sí es un hecho, es que por los niños no hay bronca. Los que ven problemas somos los adultos.

PUNTO FINAL.- “Con la Iglesia hemos topado, Sancho”: Un diálogo entre Don Quijote y Sancho Panza en la obra El Quijote, de Cervantes.

Twitter: @Mauri_Zapata

 

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