Un rudo de alta escuela

Un rudo de alta escuela

Rubén Jasso.-

Su nombre en una cartelera es garantía de espectáculo y de buena batalla, pero también de rudezas y a la vez de mucha diversión por ese sello peculiar que imprime en cada una de sus contiendas, ganándose merecidamente el respeto de compañeros y adversarios en el mundo de la lucha libre.

Con 26 años en el deporte de las llaves y los candados y 41 de edad, Rocker Boy goza hoy en día de una sólida trayectoria que le ha permitido ser protagonista constante en funciones tanto en esta capital como en otras arenas dentro y fuera del estado, en las que ha llevado como carta de presentación no solo el lado rudo, sino también la modalidad de la lucha extrema, en la cual es un especialista.

El viernes pasado no fue la excepción, y subió de nueva cuenta a un cuadrilátero como parte del programa luchístico del “San Marcazo 2017” llevando como compañero a Eclipse para enfrentarse a la aguerrida Princesa Maya y al joven Stroker, ganando los rudos en tres caídas no sin antes hacer sufrir a los técnicos, interactuando también con los aficionados en un marco de respeto pero siempre con una dosis de buen humor.

Al hablar de la contienda, el experimentado rudo dijo que no esperaba enfrentarse con una mujer pero a final de cuentas salió a entregar todo en el escenario para llevarse la victoria, “No es lo mismo entregarse al cien por ciento con un luchador que con una luchadora pero como quiera no respeté género y les dimos una friega y salimos adelante con el triunfo”, señaló.

Sobre el bando al cual representa orgullosamente, Rocker Boy recordó que alguna vez intentó cambiarse a la otra esquina pero simplemente no se convenció, “Siempre he sido rudo y una que otra he sido técnico aunque con otro nombre pero no me gustó y sigo siendo rudo desde que inicié”, dice categórico.

Además de Ciudad Victoria, el gladiador comenta que ha recorrido todo el estado, luchando principalmente en la frontera al igual que en Tampico y Mante, lugares donde más se “mueve” la lucha actualmente.

Sus enemigos arriba del ring son muchos, pero si algo tiene claro Rocker Boy es que las diferencias solo deben existir sobre el cuadrilátero y nunca en otro plano, “Las rivalidades siempre son luchísticas, siempre arriba del ring, es muy raro que uno salga de pleito abajo, aunque a veces si te calientas pero hasta ahí, ya acá a veces no te hablas o no haces amistad pero no pasa nada, hay que ser profesionales porque eso es lo que nos han enseñado”, agregando que a final de cuentas todos son compañeros y trabajan por el mismo objetivo, que es agradar a la gente que los sigue.

Y así como esa entrega arriba del escenario le ha dejado muchas satisfacciones, el rudo también señala que en su humanidad acumula huellas que le han dejado las batallas a lo largo de los años, “En una ocasión en una lucha extrema tuve una contusión en el cráneo, (también) me detectaron en un estudio once lesiones en las cervicales, tengo las clavículas, las rodillas (lastimadas) y así en cada lucha sales lastimado de algo, a veces de momento no lo sientes pero ya al día siguiente cuando te levantas, (sientes) una pierna hinchada, la rodilla…”

Rudo en el fiel significado de la palabra, Rocker Boy reconoce que uno de sus ejemplos a seguir es un luchador de vasta trayectoria a nivel nacional, “Mis ídolos son los luchadores extremos porque es la lucha en la que me desenvuelvo un poco más, pero mis respetos y mi admiración ha sido siempre para Pierroth, ha sido mi inspiración por su rudeza, por su dureza para luchar, no es cualquier rudo que le pegas y se cae, me admiraba cuando luchaba y le pegaban y no cualquiera lo tumbaba”, recuerda, al tiempo que reconoce su interés por implantar esa “escuela” en los jóvenes de Victoria, “Yo trato de meter ese estilo también, de ser duro con mis compañeros porque tienen que enseñarse a luchar rudo, como debe ser”, afirma.

Por último, Rocker extendió la invitación a todos los niños y jóvenes de Victoria que quieran adentrarse en la lucha libre, para que acudan por las tardes al Gimnasio “José Sulaimán Chagnón” donde recibirán las enseñanzas de Fuego Latino, “A veces también estoy yo, a veces Cristian (Wolf), siempre van a tener gente, pero ahorita el instructor, el maestro, es Fuego Latino y pues decirles que se acerquen de todas las edades y que le echen ganas, esto es poco a poco y de constancia y si lo pueden lograr, aquí hay varios chavitos que ya andan en las primeras luchas, en exhibiciones lo que es libre y otros ya andan en grecorromana y olímpica pero tienen que prepararse muy bien”, concluyó.

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