“En lo personal estoy en contra de quitar el financiamiento público a los partidos. Es un error y una medida oportunista”

Rogelio Rodríguez Mendoza.-

Cd. Victoria , Tam.- Eliminar el financiamiento público a los partidos políticos sería un error garrafal, porque se alentaría la participación de dinero ilícito, aseguró aquí Salvador Nava Gomar.

Entrevistado previamente a que disertara la conferencia “Proceso electoral 2018. Reglas, sentencias y realidad”, en el Auditorio del Congreso del Estado, el doctor en Derecho dijo que lo que sí es posible y sano sería disminuir las prerrogativas y cuidar que los partidos hagan un mejor uso de esos dineros.

“En lo personal estoy en contra de quitar el financiamiento público a los partidos. Es un error y una medida oportunista”, señaló.

Quienes alientan esa idea, dijo, no saben lo que es dejar la democracia en manos de los mercados, porque sucedería lo que en Estados Unidos, donde los sectores empresariales son quienes financian a los partidos y a cambio exigen que les defiendan sus intereses.

Por lo demás, precisó, se alentaría o fomentaría la participación de recursos ilícitos, lo cual es difícil de evitar porque ese tipo de acciones se hacen en la total clandestinidad.

“Imaginemos por ejemplo que un político recibe recursos dentro de una casa, ¿cómo podría el Instituto Nacional Electoral, evitarlo? No hay forma”, señaló.

Nava Gomar también se declaró en contra de la desaparición de los diputados plurinominales, porque dejaría sin representación a las minorías.

Calificó como un falso discurso el que esgrimen quienes ven como un ahorro de recursos eliminar esa figura legislativa.

“Me parece lo más antidemocrático, porque la democracia descansa precisamente en el voto. Imaginemos que solo haya diputados de mayoría y que en una elección voten el 51 por ciento de los electores, ¿quién va a representar al otro 49 por ciento de los ciudadanos”, detalló.

Respecto a la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción y sus pares en los estados, admitió que existe incredulidad y desconfianza por parte de la sociedad.

Sin embargo, consideró que también la sociedad ha fallado, porque para que haya corrupción se requiere de dos partes y en ese aspecto la ciudadanía no ha hecho su parte, en virtud de que alienta la deshonestidad y, además, no participa denunciándola.

“Falta disposición de la sociedad para combatir la corrupción. Hay que empezar desde los niños. Es una subcultura que hay que ir erradicando”, sentenció.

En la medida en que los padres eduquen a sus hijos y los alienten a que no participen en actos de corrupción, se estará construyendo una sociedad más honesta.

Además, los ciudadanos deben participar en el combate a la corrupción denunciando el delito.

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