MOSCÚ, Rusia, junio 12 (AP)

Si las federaciones nacionales siguen la pauta de la FIFA, el Mundial de 2026 será otorgado este miércoles a Estados Unidos, México y Canadá.

Marruecos necesita por su parte que el electorado sea fiel a la tendencia de previas designaciones de sedes y apoye la candidatura más arriesgada. En este caso, hay dudas sobre si el país del norte de África tiene la capacidad para emprender y completar los grandes proyectos de reconstrucción que se requieren a fin de albergar la máxima cita del futbol mundial.

Los 16 estadios propuestos por la candidatura norteamericana conjunta existen ya, y sólo requerirían de remozamientos menores durante los próximos ocho años. En cambio, los 14 recintos en Marruecos tendrían que renovarse como parte de un proyecto de inversión en infraestructura que ascendería a 16 mil millones de dólares, de acuerdo con cálculos de esa nación.

Tras una serie de inspecciones en los países solicitantes, encomendadas por la FIFA, se determinó que hay tres aspectos de “alto riesgo” en la candidatura marroquí: los estadios, los hoteles y el transporte.

La semana pasada, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, instó a más de 200 federaciones que votarán para que “observen el reporte”. Con ello, pareció enviar una señal clara acerca de que el organismo rector del fútbol mundial preferiría la seguridad y la estabilidad que brinda la opción norteamericana.

Un proceso más riguroso para analizar las candidaturas se estableció tras las preocupaciones que generó la votación realizada en 2010. En aquel año, se otorgó la sede del Mundial de 2018 a Rusia y la de 2022 a Catar. Entre otros aspectos, el nuevo procedimiento requiere que los países aspirantes planteen estrategias en materia de respeto a los derechos humanos.

La organización de derechos humanos BSR evaluó esas estrategias para la FIFA, y consideró que los documentos de la candidatura marroquí “no contemplan varios temas, como los riesgos potenciales” para la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, o las condiciones de los trabajadores en la construcción de los estadios.

Durante los preparativos para Catar 2022, han surgido preocupaciones en ese último tema.

La candidatura norteamericana propone elegir entre 23 estadios, incluidos tres en Canadá y tres en México. Cada uno de esos dos países albergaría 10 partidos mundialistas. Los otros 60 se llevarían a cabo en Estados Unidos, donde se ha propuesto el MetLife Stadium de Nueva York, con capacidad para 87 mil personas, como sede de la final.

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