SAN JOSÉ DEL CABO, México (AP) – La tormenta tropical Bud azotó con fuertes vientos el extremo sur de la península mexicana de Baja California, donde están los centros turísticos populares de Los Cabos, mientras que las localidades y los turistas aguardan en la tierra tocara en las próximas horas.

Las copas de las palmeras se agitaban violentamente y las olas caían con fuerza sobre la arena. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos dijo que los vientos de la tormenta alcanzaron la península a pesar de que el vértice de Bud estaba a unos 80 kilómetros (50 millas) al sur de Cabo San Lucas.

Aún se recuerda los graves daños infligidos en 2014 por el huracán Odile de categoría 3, y los operadores de hoteles optaban por no correr riesgos.

Los trabajadores del hotel Marquis Los Cabos en San José del Cabo dedicaron los últimos tres días a reforzar las defensas, atar las palmeras y cubrirse con las grandes ventanas que Odile destrozó. El miércoles levantó las sillas plegables y las sombrillas de la playa, y la batería que tenía un cuarto seguro para los pasajeros en caso de necesidad.

Con todo, primaba la sensación de alivio luego de que Bud se debilitó tras haber registrado vientos máximos sostenidos de 210 kilómetros por hora, el martes, cuando alcanzó el rango de huracán categoría 4.

Para el jueves los vientos se redujeron a 75 kph (45 mph), pero no como los provocados por Odile.

El aeropuerto internacional parecía funcionar normalmente por la tarde.

Rodrigo Esponda, director del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos, dijo que todas las medidas para proteger a la comunidad ya los turistas.

Para una tormenta tropical, ello significa asegurar los muebles externos, pero no evacuaciones ni colocar los huéspedes en albergues. Esponda aclaró que eso lleva un cabo en caso de huracanes categoría 2 o superior.

Esponda indicó que, tras el paso del huracán de 2014, las autoridades revisaron los protocolos de seguridad en casos de tormentas y de pequeños cambios, cuentos como equiparán algunos teléfonos con teléfonos satelitales para que puedan comunicarse pase lo que pase. Las autoridades revisan periódicamente los hoteles para revisar que tan bien preparados están, y que se aseguran de que los empleados sepan actuar en caso de emergencia.

Bud, la segunda tormenta con nombre en la temporada de huracanes del Pacífico en 2018, se desplaza con rumbo nor-noroeste a 11 kph (7 mph) y se espera que se debilite aún más, pero aún así se pronostica que tendrá fuerza de tormenta tropical cuando llegue a la costa en las próximas horas.

Después de que cruza la península, se espera que la tormenta pase por el Golfo de California, como la depresión tropical y vuelva al territorio mexicano, el viernes en la noche.

Las autoridades emitieron una alerta de tormenta tropical para un tramo de la costa de Baja California, de Santa Fe a La Paz.

El gobierno del estado de Baja California indicó que los puertos de Los Cabos estaban cerrados a todas las embarcaciones desde el mediodía del miércoles, y canceló las clases en Los Cabos y La Paz para el jueves por la tarde y el viernes.

La tormenta podría causar oleaje peligroso durante los próximos días y llevar 50 y 100 milímetros (de 2 a 4 pulgadas) de lluvia al sur de Baja California y el estado de Sonora, señaló el centro de huracanes.

Cabo San Lucas y San José del Cabo que reciben millones de turistas nacionales y extranjeros cada año.

Por otro lado, se formó una depresión tropical el jueves frente al sur de México, a unos 155 kilómetros al sur del puerto turístico de Acapulco.

El centro de huracanes pronosticó que se mantendrá para volverse tropical el viernes y se acercará a la tierra el fin de semana. Se prevé que la nueva tormenta arroje entre 100 y 150 milímetros (4 a 6 pulgadas) de lluvia a lo largo de la costa del estado de Guerrero, incluido Acapulco.

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