‘Ya basta de simulaciones’

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Pérez Ávila.-

Incorporándose a los tiempos, la eterna congresista Dolores Padierna, se saca de lo más hondo de su alma, un programa austero para ser implementado en la Cámara, con el propósito de vigorizar el plan del presidente en cierne, Andrés Manuel López Obrador. Yo imagino, pensando bien, en forma alguna impulsado por un afán de notoriedad que para nada necesito, yo imagino que si don Andrés Manuel ha lanzado la proclama de elevar, más aún, los salarios de los funcionarios designados o electos, para evitarles la tentación de vender su dignidad, la esposa del señor de las grandes ligas, René Bejarano, se sacaría de lo más elevado de su afán parlamentario, un programa manilargo y derrochador.

Pero la orden viene de arriba. Sólo estando trastornado, algún político de fuste se atrevería a desentonar.

Con los mismos de siempre, se emprenderá un gobierno dispuesto a hacer, todo lo contrario de cuanto se ha hecho, hasta ahora.

No veo, un personaje ajeno al dispendio practicado alegremente por la clase política totonaca. Empezando por la señora Padierna, se trata de la misma gente, como si fuera canción juanguera, con las mismas costumbres, en la ciudad de siempre, en la capital del país.

“Ya basta”, es una frase reciclada. La simulación está ligada a la legión de parásitos, de la misma manera que, la transpiración es parte ineludible del trabajador.

¿Cómo va a cambiar el país, si persisten en el círculo del poder sindical los eternos líderes enriquecidos?

Tal vez esos jerarcas del cetemio o la unitracam, son indispensables para sostener el entramado sobre el cual se mueven las grandes figuras nacionales, ahora con uno que se niega a compartir el escenario, y demanda se focalicen todas las luces sobre su persona. Quizá esos adalides proletarios, le deben sus fortunas de príncipes árabes, a su talento para crear cuentas personales, más lucrativas que todas las manejadas por Trump, Jobs y Slim juntos.

Si, la ahora austera señora Padierna de Bejarano, llega al “City Market”, en modesto vehículo compacto, manejado por uniformado chofer, cuyo comportamiento roza el de una institutriz británica, por apresurarse a descender para abrirle la puerta a su patroncita austera. Si esa es austeridad, entonces, carísimo lector, debemos prepararnos para seguir soportando, líderes de opinión chilangos, con abultados sobres por sus austeras observaciones, así como líderes proletarios, con una cauda de austeros guardaespaldas, rígidos lamegónadas, y puritanos lacayos al ser-vicio del acaudalado dirigente sindical.

Imagine a la austera presidenta nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, renunciar a su polaca adopción, para reintegrarse, con humildad, con parquedad, con sencillez nacionalista a sus raíces. Eso sí sería austeridad.

Siendo la simulación todo un arte practicado con gracia y donaire en la política totonaca, qué tiene de raro que sea declarada inocente doña Elba Esther Gordillo Morales. Se necesita exceso de ingenuidad para no saber cuál es el móvil de su indulto. López Obrador se trajo de Canadá al repudiado líder dinástico Napoleón Gómez Urrutia, ahora nimbado con el galardón de senador de la República. Lo de la profesora, pudiera ser un adelanto de la proclamada amnistía.

Si todos saben por qué estaba encarcelada la poderosa jefa del sindicato magisterial, lo correcto, justo y austero, es que también todos sepan porqué se le puso en libertad.

GIRÁNDULA AUSTERA: Como en el tango interpretado por Emilio Tuero, “quiero emborrachar mi corazón para poder borrar las penas de mi corazón”.

 

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